El Olor de la Magia
martes, 26 de febrero de 2013
Grey Grass.~
Stickers to magic
life,
light,
live,
Manic Monday,
Tuesday is Dead
lunes, 18 de febrero de 2013
Mi pequeña burbuja donde las cosas no duelen
Habrá un día en el que te levantes y cantes. Siempre supe que llegaría, pero últimamente lo veía cada vez mas lejos. Supongo que si vas mirando al suelo no ves venir las cosas, hasta que te chocas. Últimamente tenía miedo. Hace mucho que pasó, y reconozco que si no te veo ya no me acuerdo. Recuerdo que solía tener miedo. Las cosas estaban muy bien, pero supongo que eso da igual. El cambio no es malo, no? No del todo. Tengo miedo. Me da la impresión de que la gente nunca se espera las cosas, solo hay que saber reaccionar. Yo me he hecho experta en caer. En llorar a solas con mi almohada y en cantarle a las estrellas. Quizás ya sea hora de enfrentarse a las cosas como se supone que hay que hacerlo. Creo que me doy miedo a mi misma. Tengo miedo a luchar, porque me hará cambiar. Me hará crecer, pero no podré medirlo y apuntarlo en la pared de mi cuarto. Tengo miedo al día en el que me mire al espejo y no esté yo. Pero todo el mundo se hace viejo, incluso yo. Tengo miedo a mañana y a ayer por la noche, en la oscuridad. En la pequeña burbuja donde las cosas no duelen. Donde solo estoy yo y lo único que se oye es el silencio y el eco de mi propia voz. No se si será normal, la verdad. Ni siquiera se quien soy yo y que encontraré cuando levante la cabeza. Se parece un poco a cuando miras al sol, porque te gusta saber que esta ahí. Aunque te haga daño. Se parece a cuando se acaba una película y suena música. Quizás sea que solo la oigo yo, o que solo suena en mi cabeza, pero porque sale de un rinconcito de mi alma. Dicen que el día que te levantes, lo sabrás. Habrá un día en el que te levantes, y aun sigas soñando.
~.Yellow
domingo, 4 de noviembre de 2012
Count your fingers
Se derretía. Se deshacía. La red que le sujetaba a su
pequeña existencia se desvanecía poco a poco, al mismo ritmo que moría cada
noche de camino a casa, cada nota tejida en tantos bares, tantas noches y cada
noche. No quedaba ni un minuto, ni una sola esquina, ni una sola estrella. Ni
siquiera quedaba comida en la nevera. Por el día sonreía porque estaba sola y
le susurraba a su guitarra cada compás de su vida entre humo y pinceladas, pero
con detalle, con la emoción de quien vuelve del cine. Una película absurda y sin
director. Por la noche, sus botas marcaban el paso y la música…la música no
marcaba nada, simplemente fluía bajando por su espalda como una gota fría de
sudor. Los problemas se solucionaban y el dinero caía cada vez que ella volaba
a un frío escenario cada viernes. Todo aquello no era mucho, en absoluto; simplemente suficiente. Sus alas se atrofiaban y la jaula se le
quedaba pequeña. Contaba los segundos que le quedaban hasta llegar hasta las
estrellas, donde solo se oía su voz y su guitarra, y un silbido, como un hilo,
que le marcaba el camino de vuelta a casa.
domingo, 14 de octubre de 2012
Home.
¿Que como es él? El chico de mis sueños…cuando duermo, suele aparecer con unos rizos rubios impresionantes y gigantescos ojos azules. Me toca el piano por las noches. Hace snowboard y le dan el papel protagonista en las obras de teatro. Suelo esperarle con un vestido blanco y con flores en el pelo en lo alto de una colina. Aún, cuando sueño con él, sigo esperando a que aparezca sobre un caballo blanco. Entonces, cuando me despierto, descubro que mi hombre se disfraza de caramelo de café por el día y me sopla en el cuello cuando estoy medio dormida. Me gusta que me mire con su ojillos que saben a chocolate y a menta y que me de las buenas noches. Me gusta olerle cuando no me mira y reirme después para que me mire. Él no es el chico de mis sueños. Él es mejor.
Canta, pero no te preocupes, porque todo va ir bien.
Esperando las mayúsculas me caigo una y otra vez, esperando.
Una tiza al cielo.
Y me verás lanzando los brazos alrededor de Paris.
domingo, 7 de octubre de 2012
Fly.~
Y hoy, hoy es el día, ahora es la hora.
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hapiness,
life,
life in technicolor,
Manic Monday
miércoles, 3 de octubre de 2012
Pour a little salt, we were never here.~
- Yellow. Yellow, cielo, despierta. Vamos pequeña dormilona.
Abro los ojos y ahí
estás. Sonrío. ¿Adivina que he soñado hoy? Jugábamos juntos en el río otra vez
y luego un paseo en alfombra mágica. Las tortitas huelen genial, como siempre
que tu las haces y siempre que me pones a Bon Iver por la mañana. Adoro
escuchar a Bon por la mañana. Sandie se sube en la cama, y nos reímos. Querría
encerrarme con una risa de esas tuyas hasta el infinito. Te doy un beso y
sonrío, porque puedo sentir como me acaricia cada poro de tu piel y con cada
una de tus greñas mañaneras se me escapa una risa de felicidad fresquita; oígo
tu respiración y como me abraza alrededor de nuestra cama. Quizás nos perdamos
entre las sábanas un rato mas, o quédate a pasar el invierno, a que nos
acaricien los rayos de solo de los domingos y las gotas de lluvia de los
jueves. A lo mejor me apetece susurrarte un “Te quiero” al oído, uno que suene
como un contrabajo en una melodía de jazz o como un timbal rotundo en una
orquesta. Me apetece darte la mano y no soltártela nunca, eso es lo que me
apetece; ni tostadas ni leches. Piérdete, piérdete en mi pelo, donde solo pueda
olerte el cuello y decirte al muy alto y muy bajito todo lo que pude hacer y no
hice, todas las cosas que quedan por delante y que te vas a perder; allí te lo
explico todo en silencio y con mis dedos de colores, donde te abro en canal mi
corazón, pero a besos. Siéntate y escucha, lenta y sonrientemente el LP que me
compre el viernes. Y fúndete en mi pecho mientras te cuento historias
princesas, príncipes y niñas. Y desapareces, justo cuando mas te necesito, te
marchas. Ni siquiera dices nada, solo me dejas sola y no veo nada porque
apagaste la luz antes de salir.
Y me despierto. Lo sé
porque he abierto los ojos y porque entra el frío por la ventana. Lo sé porque
me levanto a cerrarla y no hay tortitas, ni LPs; ni respiraciones, ni el jazz
tropical de tu voz. Solo los rayos de sol domingueros me dan los buenos días.
Mi Skinny Love. Lo se porque lloro y tengo frío, y porque sola en este universo
que llamo mi habitación, tengo la sensación de que no volverás mañana, ni
pasado, ni al otro; solo estaremos Sandie y yo desayunando juntas al son de la
gramola.
.~
Todo está iluminado.
- ¿Por qué haces esto?
- Porque a veces tengo miedo a olvidar.
Everythinng is Illuminated, Jonathan Safran Foer
sábado, 29 de septiembre de 2012
Us.
Retrocede en el tiempo, solo tienes que cambiar la hora y el
lugar. Corre, vuela subida en las agujas del reloj hasta que hoy sea mañana y
pasado sea “hace mucho”. Y encontrarás el olor de una clase de matemáticas y
unos sueños al aire en un portal. Mrs Brightside se pasea de camino entre el
francés y un brillante encontronazo con las matemáticas. Mas, mas. Un gran
viaje y tardes de collages. Risas, carreras de sillas. Y en un triste y viejo
banco, las risas se funden en un rayo de sol del mediodía de un invierno que nunca parece terminar. Y que siempre huele a libertad. Nosotras. Siempre podremos,
nosotras.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Y si sueño con escapar?
Al son del tic-tac, tic-tac, contemplaba el reloj y sentía como se derretían mis pupilas en él. Subida a aquellas malditas agujas viajaba en los segundo de cada lunes, martes miércoles, jueves…como de costumbre soñaba con volar hacia la ventana y escaparme entre las nubes, lejos de Rosa y sus malditas raíces cuadradas. Jorge se ríe a mi lado porque no deja de decir tonterías. No se porque piensa que si él mismo se ríe, los demás nos reiremos también. Hoy está nublado y es mi tiempo favorito. En 8 pequeños minutos aproximadamente saldrá el sol de detrás de la nube, pero solo un rato minúsculo. En 20 minutos largos, podré dejar de mirar el maldito encerado colgado tan sosamente de la pared; podré saltar hacia la libertad como un cervatillo, como le gustaba a mamá, y jugar. Ese paraíso…debería escribir un libro: con sus aviones de caramelo y las pelotas con sabor a chicle, donde sonríes y olvidas. Desde que perdí la cuenta de los días desde que no está mamá, no ha habido ningún día de lluvia; los echaba de menos. A lo mejor si corro mas, si río mas, llego hasta donde no oigo cada llanto y cada grito, ni el dolor; donde mamá baila todavía conmigo, donde vuelo y no me caigo. Donde hay unos brazos para mi cuando me caigo. Sí, si llego. Si suena la maldita campana y me largo sin tener que usar la máquina del tiempo. Aún puedo esconderme detrás, sin que nadie me vea, y poco a poco hacerme invisible…
- ¡Clara! No estás prestando atención a la clase.
- Si, señorita.
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